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Peña y Nuño, fracaso: Bartlett (video)

Peña y Nuño, fracaso: Bartlett (video)

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Intervención del Senador Manuel Bartlett durante la comparecencia del Secretario Aurelio Nuño con motivo al cuarto Informe de Gobierno

 

La reforma educativa fue un golpe de Estado. Los golpes  no solo los realizan  militares, también titulares del poder político,  funcionarios públicos,  poderes fácticos, y  congresos. Lo que define al golpe de Estado no es quién lo realiza, lo determinante es que entraña la instauración de un poder o el rompimiento constitucional por vías no constitucionales ni democráticas –sin respaldo en la soberanía popular-, para establecer una nueva legalidad o práctica política contraria a los principios que fundan la Constitución.

El Pacto por México fue el mecanismo para imponer la reforma educativa y demás estructurales.

El Pacto fue un acuerdo celebrado en secreto, por las cúpulas de los tres partidos signantes, al margen de las instituciones, del electorado y  de sus militantes. No lo impulsaron para beneficiar al pueblo mexicano, sino para garantizar intereses externos; los compromisos establecidos así lo demuestran.

La reforma educativa rompió el pacto federal y eliminó los derechos laborales adquiridos por el magisterio desde 1917 y en las reformas constitucionales y legales posteriores.

La reforma se planteó desde sus inicios como proceso obligatorio bajo la presencia inmediata policiaca-militar, violando los derechos a la libre expresión y a la protesta. Completó la reforma una campaña irrestricta de los medios de comunicación electrónica para de manera constante desprestigiar  a toda oposición a la reforma, y  mediante la desinformación y la mentira generar una opinión pública adversa.

Se modificaron decisiones políticas fundamentales de la constitución; se rompe la garantía del Estado en materia educativa dejando de lado a los tres órdenes del gobierno, y adjudicando todas las tareas al Ejecutivo.

La reforma  educativa alteró los sentidos nacionalistas, patrióticos, democráticos, humanistas y críticos de la educación en México al incorporar el principio de corte empresarial de “calidad educativa”, que entraña someter y poner a disposición del proceso productivo del capitalismo global, cosificándolos, a los educandos y a los educadores.

El proceso legislativo violó todos los procedimientos parlamentarios y por tanto el artículo 135 de la constitución

Todo para imponer a los mexicanos un proyecto extranjero definido por la OCDE, el FMI y el Banco Mundial.

En la teoría constitucional la modificación de las decisiones políticas fundamentales, demanda de un Constituyente originario o de una consulta a los ciudadanos y no del poder revisor como ocurrió, con el agravante del Pacto de los partidos con el Ejecutivo que estableció el dominio del Presidente sobre el legislativo, anulación de la división de poderes.

La reforma educativa debe abrogarse, vulnera el Estado de Derecho.

El Estado de Derecho exige que todas las normas jurídicas sean susceptibles de revisión constitucional.

Como preparación estratégica, se reformó al artículo 61, fracción I, de la Ley de Amparo en 2013, haciendo improcedente el amparo en contra de la reforma constitucional, cancelando toda vía institucional y jurídica de impugnación. Quedaron indefensos el magisterio y toda la sociedad.

En educación indígena, se vulneró el artículo 6 del Convenio 169 de la OIT, que consagra el derecho a la consulta previa, libre, informada y eficaz.

La reforma no garantiza el carácter público, obligatorio, laico y gratuito de la educación mexicana.

  1. Restringe el significado del derecho a la educación refiriéndolo únicamente a la educación obligatoria y no a otros procesos educativos a los que se está obligado: derecho a la salud, educación superior y educación cívica.
  2. Delimita la llamada calidad de la educación a los materiales y métodos educativos, la organización escolar, la infraestructura educativa y la idoneidad de los docentes y los directivos que garanticen el máximo logro de aprendizaje de los educandos y deja de lado el desarrollo armónico de todas las facultades del ser humano, el amor a la patria, el aprendizaje de la convivencia humana, el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y la justicia
  3. La educación es un fenómeno social-holístico que no puede reducirse a lo meramente cuantitativo, medible y discriminador. En cuanto a la educación superior, al quedar fuera de la garantía de educación por parte del Estado, impulsa el proceso de privatización: el 46% de la educación en México está ya en manos privadas o de consorcios trasnacionales.
  4. El principio polisémico de “calidad educativa” identifica el proceso educativo al proceso mercantil, degrada la historia personal e ignora valores educativos, derechos fundamentales de experiencia y desempeño.
  5. La reforma educativa responde a las directrices de la OCDE encaminadas a destruir el sentido gremial del magisterio que tiene más de dos siglos de vigencia.
  6. Determinar la permanencia en el servicio magisterial a partir de los resultados de una evaluación estandarizada es un mecanismo represivo que no promueve la educación.
  7. La reforma manipula a un sindicato sometido para operar sobre el magisterio. Los concursos de oposición se han dado a lo largo de la historia del país (desde las leyes de 1833), pero éstos no se pueden sustituir por “evidencias”, sin observación del desempeño directo en el aula.
  8. La reforma tiene un sentido unificador de la educación en una sociedad plural, es absurdo dada la heterogeneidad de la nación. La reforma es un disparate jurídico que contradice los artículos 1 y 2 de la Constitución.
  9. La reforma educativa promueve la privatización educativa: los libros de texto, la elaboración de planes y programas de estudio, la construcción de espacios educativos, la formación de maestros y los cursos de recuperación ya están entregados a la iniciativa privada, así como la supuesta consulta para el modelo educativo. Por ejemplo, en absoluto desconocimiento de la educación mexicana y de la práctica docente nacional, ha entregado la formación de los maestros al Tec de Monterrey transfiriéndoles recursos públicos que se suma a los de becas de universidades privadas; en un ataque clasista y elitista directo a los normales. En Puebla los cursos de recuperación de los maestros se han entregado a la UPAEP y a la Ibero, fuera de su competencia, ataque a las normales. Acto elitista e ideológico

Por tanto, la reforma constitucional educativa, al no responder ni garantizar plenamente los principios tradicionales del artículo 3 constitucional, que define históricamente a la educación mexicana, y al tener evidentes finalidades laborables, administrativas y punitivas, en contra del gremio magisterial, exige jurídica, moral y políticamente ser abrogada.

Se debe abrogar la mal llamada reforma educativa por tres razones:

1.- Lesiona la obligación del Estado de garantizar educación y trasforma el sentido de la educación mexicana que busca el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo; la convivencia humana, el desarrollo armónico de todas las facultades del ser humano, el amor a la patria en la solidaridad internacional eliminando el sentido educativo del pueblo mexicano, para establecer un sistema de competencia individualista sin contemplación de la dignidad humana.

2.- Porque no respeta los derechos laborales adquiridos del magisterio.

3.-Porque lejos de aportar algún elemento de trasformación educativa, es contraria a los objetivos y necesidades de la educación mexicana.

 

 

 

 

 

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DC

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